Purim

El 14 del mes de adar en el calendario hebreo (5 de marzo este año en el calendario gregoriano) festejamos la fiesta de purim, les escribo un resumen de su historia, leyes y costumbres.
En el imperio persa del cuarto siglo a.e.c., había un rey llamado Ajashverosh (Anaseurus) que gobernaba 127 paises, el tenía un ministro llamado haman que aparte de ser muy malo odiaba al pueblo judío. El rey después de mandar a matar a la reina por no hacerle caso se volvió a casar con una mujer judía de nombre Esther, el rey no sabía que ella era judía, su ministro haman le pidió que le permitiera exterminar al pueblo judío de los 127 paises, el rey aceptó la petición de su ministro y mandó escritos ordenando a los súbditos de los 127 paises exterminar a los judíos el día 14 de adar del año siguiente, la reina Esther tenía un tío que la crió (ya que ella era huérfana) llamado Mordejai quien era un gran sabio y erudito de la generación, al enterarse Mordejai del decreto le pidió a la reina que vaya al rey y le ruegue por su pueblo, ella aceptó pero le pidió que el pueblo ayune y rece ya que la reina no podia presentarse al rey sin ser llamada, ella se presentó el rey la recibió y ella le contó todo lo que tramaba el malo de haman, el rey enfurecido mandó a colgar a haman y sus hijos y escribió un nuevo mandato donde permitía a los judios defenderse de sus enemigos el mismo día 14 de adar, este día se convirtió en un día de mucha alegría y agradecimiento por el milagro sucedido.

Sus leyes.
El día anterior, o sea, 13 de adar (4 de marzo este año) se ayuna recordando el ayuno del pueblo previo al milagro, el día 14 de adar (5 de marzo) se cumplen 4 preceptos:
1) escuchar la meguila (el relato de la historia escrito en un rollo de pergamino)
2) mandar regalos comestibles a sus amigos o conocidos (como mínimo un regalo que tenga dos tipos de comestibles)
3) dar caridad a los pobres (como mínimo a dos pobres)
4) hacer un banquete festivo.

Sus costumbres.
Nos disfrazamos que simboliza que todo se dio vuelta al revés, se bebe vino más de la costumbre.

Muchas gracias.
Rabino Birman